viernes, 28 de julio de 2017

El flamante secretario de educación...

Hace ya varios años que la educación en este país está en crisis y se manifiesta de diversas formas. Por un lado, los alumnos cada vez aprenden menos, lo cual resulta paradójico en la llamada "era de la información", por otro lado muchos egresados, desde licenciaturas hasta doctorados, son ignorantes e ineptos -claro, no todos-y a duras penas pueden decir algo coherente y no se diga de los funcionarios, que más allá de que son una piedra en el zapato, un cólico o una reuma, son un hato de imbéciles, empezando por el flamante secretario de la secretaría de educación pública, así, con minúsculas, porque al pobre junior, "educado" en el extranjero, le quedan grandes, muy grandes, secretarios como José Vasconcelos (1921-1924), Jaime Torres Bodet (1943-1946) y (1958-1964), Agustín Yáñez (1964-1970) o Jesús Reyes Heroles (1982-1985), por mencionar a los más destacados. 

Claro que desde que llegaron los pitufos al poder público personajes como Reyes Taméz (un cabrón que se llama en plural), Josefina Vázquez Mota o José Angel Córdova Villalobos, no sólo eran unos pobres pendejos (a) (para la ñora), sino que puede considerarse una broma de mal gusto de los panistas muy afectos al humor involuntario.

En el caso del junior Aurelio Nuño Mayer, más allá de sus dislates, ahora sale con el Nuevo Modelo Educativo que es igualito al de 1994 y que, por las pinches prisas y nomás para hacer como que hacen y uno no ande murmurando a voz en cuello que nomás se hacen pendejos, plantea que ya no hay que memorizar, sino aprender a aprender. Y entonces vemos en la propaganda gubernamental que unos niños de primaria, en una escuela pública repiten lo que la maestra dice, hasta que uno, que es más inteligente que el pinche secretario, pregunta: ¿Por qué tenemos que repetir y si mejor aprendemos? Entonces la maestra, una joven profesional sorprendida responde: Tienes razón, ahora vamos a aprender a aprender. Y luego sigue el discurso oficial diciendo que los niños van a pensar, reflexionar, analizar y en los programas oficiales uno lee en el perfil de egreso que los alumnos deben ser críticos y reflexivos y analíticos y una serie de habilidades y destrezas que, a duras penas, los posgraduados apenas tienen.

Ni modo, los tricolores ya se van y nos dejan un sistema educativo hecho pedazos, varias generaciones educadas por la televisión y un panorama oscuro. ¿Y ahora qué chingados? 











 

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